Reportaje a Guido Savino

¿Cómo comenzó tu carrera en el mundo del teatro y la música?

Si bien canto y bailo desde muy chiquito, mi primera clase de teatro propiamente dicha fue en primer año de la escuela secundaria, que la teníamos como asignatura optativa. El profesor de la materia me comentó que la escuela tenía un grupo de teatro solidario que hacía espectáculos musicales infantiles en escuelas, hospitales y villas de emergencia, y decidí sumarme a ese grupo. Fue la mejor decisión que pude haber tomado. A partir de ese momento, nunca más dejé de hacer teatro.

¿Cuál ha sido tu proyecto más desafiante hasta ahora?

Sin lugar a dudas, el proyecto más desafiante hasta ahora es el que precisamente me encuentro ensayando en este momento, “La caja mágica”. Es un espectáculo de Disney junto con RGB Entertainment que se estrenará el 11 de Enero de 2024 en el Teatro Ópera y que hará un recorrido de casi 80 canciones de todo el repertorio de Disney. Es una obra que tiene muchos cambios de vestuarios, de escenografía, varios dispositivos escénicos y otras cuestiones que lo hace un espectáculo muy pero muy atrapante y dinámico pero que tiene una complejidad considerable. Estoy aprendiendo mucho de semejante proyecto creativo y disfrutándolo al máximo.

¿Cómo te preparas para un papel o una actuación?

Depende lo que requiera el personaje a abordar y la obra en cuestión. Cada obra está escrita y pensada en un código particular, con sus propias necesidades, y creo que la mejor manera de prepararse es vaciar la mente de cualquier pretensión y ansia de todo tipo y ejercitar el cuerpo de manera tal que lo deje en un estado de disponibilidad, atención y concentración máximas.

¿Qué te inspira como artista?

Muchas cosas me inspiran. Mis amigos, la música que escucho, los libros que busco, encuentro y me recomiendan, todas y cada una de las personas con las que comparto proyectos y clases, la gente desconocida, los lugares nuevos… La vida misma es un foco de inspiración constante, día a día. Lo importante es no perder la capacidad de asombrarse.

¿Cómo describirías tu estilo artístico?

Considero que sería muy pretencioso y acelerado de mi parte intentar describir un estilo artístico particular porque siento que todavía me estoy conociendo tanto en mi quehacer teatral como en los textos que escribo. En cuanto al teatro, intento ser un actor que posea la mayor cantidad de herramientas posibles para poder encarar cualquier cosa que me pidan, y entreno para eso (clases de danza de muchos estilos, clases de canto, clases de teatro con profesores con diferentes estilos, actuación frente a cámara…). En cuanto a la escritura escribo bastante poesía, ya sea en verso como en prosa, y últimamente anduve abordando la cultura gay, la exploración del propio deseo, la liquidez de los vínculos humanos posmodernos, entre otras cuestiones.

¿Cuál ha sido tu mayor logro hasta ahora?

En lo profesional, después de muchos años de remarla, entrenamiento y formación, mi mayor logro fue haber podido debutar con “Costa Presidenta” en un espectáculo en Calle Corrientes que al mismo tiempo fue mi primer trabajo artístico remunerado. La conjunción de esas dos cosas lo sentí como un gran regalo de la vida, me sentí completamente emocionado, agradecido y sentí que algo dentro mío se destrabó. Como si a partir de ese momento pudiera seguir viviendo un poco más liviano y tranquilo sabiendo que ya había cumplido un objetivo que no sabía que tenía ni que fuera tan importante cumplir.

¿Cómo te mantienes motivado y enfocado en tu carrera?

La motivación y el enfoque es un trabajo cotidiano. El camino del artista tiene sus altibajos. Tanto en los procesos creativos como durante las clases se atraviesan un montón de emociones intensas, complejas y/o contradictorias debido a que el arte también es una forma de autoconocimiento y superación personal. Uno se encuentra con lo mejor y con lo peor de sí mismo, y hay que ser valiente para poder afrontar todas y cada una de estas verdades. Como yo lo veo, la motivación viene de la mano con la disciplina autogenerada, el esfuerzo y la paciencia, sin que haya nadie que esté detrás tuyo diciéndote lo que tenés que hacer y lo que no. La motivación es cosa del espíritu y es algo muy personal, funciona distinto en cada una de las personas.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere seguir tus pasos en el mundo del arte?

El primer consejo que le daría a alguien que quiere seguir mis pasos es que, definitivamente, no intente ser como yo. Cada uno tiene una cosmovisión personal, única e irrepetible, y el arte necesita eso: multiplicidad de voces, caos, desorden, accidentes… De todo eso salen las verdaderas joyitas que muchos recordarán para siempre. Si tengo que dar un consejo a cualquiera que decida seguir este camino, definitivamente le diría que no se rinda. Muchas personas intentarán desilusionarlas, tirarlas para abajo, decirles que “el arte no sirve para nada”, que deben buscarse “un trabajo serio”… Y la realidad es que tienen un poco de razón. Para el capitalismo posindustrial tecno-financiero en el que estamos inmersos, el arte en sí mismo no es redituable, no es útil, no genera ganancia. Para este sistema todo lo que no genera dinero, no sirve. Pero mirá qué paradoja: en plena cuarentena estricta del COVID 19 durante el año 2020, el mundo como lo conocíamos se había terminado. De repente, muchas de las actividades y trabajos de gran parte de la población se vieron interrumpidas, y descubrimos con gran desazón que la mayoría de nosotros éramos considerados “No esenciales”. En ese escenario de incertidumbre mundial la gente se refugió en libros, películas, música, espectáculos transmitidos por streaming, y más de uno salvó su propia vida gracias a ellos. El arte es un ritual colectivo, un espacio de encuentro, una ofrenda, volver al cuerpo, un lugar donde el otro es tu Maestro y se ayudan mutuamente a encontrar la mejor versión de sí mismos… El arte es todo lo que el imperativo categórico del Antropoceno y el dios digital no quiere que hagamos. Si sentís que la realidad que te toca vivir no es suficiente, que tiene que haber algo más esperando a ser descubierto, te invito a que te unas a este camino maravilloso. Hay lugar para todos. 

¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando en espectáculos como La Pasión, Costa Presidenta y Jesús de Nazareth en Disney The Magic Box Musical?

Todos han sido experiencias muy distintas. Como mencioné anteriormente, “Costa Presidenta” tendrá siempre un lugar en mi corazón puesto que fue el primer trabajo artístico formal que tuve. Además me tocó compartir escenario y vida con personas que aprecio muchísimo, la mísmísima Costa, Celeste Campos que es una artista del carajo y una persona hermosa, Los Macocos, Damian Bravo, Victoriano Pololla… Todos me han enseñado muchísimo y han sido muy buenos conmigo. Les estaré eternamente agradecido.

“Jesús de Nazareth” me regaló la oportunidad de ser dirigido por el gran Ángel Mahler y cantar junto a su orquesta, además de pisar el mítico escenario del Luna Park. Pocas veces me sentí tan insignificante como en ese escenario, fue una sensación tan arrasadora como inolvidable y necesaria.

Y hoy, estar trabajando junto a los creativos de Disney y ser dirigidos por ellos es otro regalo invaluable que me está dando esta profesión. No dejan ningún detalle librado al azar, son híper profesionales, talentosos y minuciosos en lo que hacen, la producción es inmensa y funciona como un relojito suizo. Ahora mismo por momentos me siento sobrepasado y medio confundido por el gran monstruo que se está creando, pero estamos en pleno proceso de montaje y toda la información recibida tiene que decantar. Será un espectáculo increíble que literalmente toda la familia podrá disfrutar y la emoción está asegurada. Si bien Disney en general suele ser relacionado con lo infantil y naíf, las historias que se cuentan poseen contenidos simbólicos muy fuertes que calan hondo en cualquier adulto y que también están pensados para ellos. Hay detalles minuciosos de esto que digo aplicados incluso en las partituras y en las notas musicales que se eligen reproducir. Es fascinante.

¿Cuáles son tus proyectos futuros en el mundo del teatro y la música?

Intento vivir el presente, disfrutar y aprovechar lo que estoy haciendo hoy, ahora, en este momento. Sin embargo, si me preguntás tengo muchas ganas de hacer una obra de texto dramática, de esas que vas a ver y te dejan pensando, que tienen un mensaje específico para darle a los espectadores y te dejan más preguntas que respuestas. También quisiera hacer una película y participar en una serie.